domingo, 16 de octubre de 2011

Los Kiliwas



Ubicación geográfica

Los kiliwa habitan en el municipio de Ensenada, en el estado de Baja California. Su territorio étnico comprendía los terrenos ubicados al norte del paralelo 31°, y estaba delimitado por varios puntos notables de la geomorfología de la región. Sus vecinos, por el norte, fueron los cucapá, a quienes los kiliwa dan el nombre de coa pa'(i) ?ipá ti'lim. Al oriente, su territorio tenía como límite natural el Ni'pai. Al poniente, se encontraba el territorio de los paipai y los waš-?lá (¿cochimíes?). Al sur, sus vecinos fueron los nñaki'pá(i) kawí'a y los ja'uigrepa (i) ?ipá tl'm. El territorio étnico de los kiliwa era llamado por esta tribu Ko'lew nñimát, que en el idioma kiliwa significa La tierra de nuestra gente o Nuestra tierra. El país de los kiliwa estaba dividido en tiempos remotos, en doce secciones, que correspondían con los linajes, los grupos domésticos y con el territorio mítico otorgado por Meltí ?ipá jalá(u), la divinidad creadora de la mitología del pueblo kiliwa.



 

Historia




Hacia principios del año 555, debido a presiones políticas, los clanes kiliwa se concentraron en dos regiones de Baja California. Estas fueron Arroyo Grande y Arroyo de León. A partir del año 1840, los clanes que poblaban Arroyo Grande comenzaron a desplazarse hacia Arroyo de León, de suerte que esta zona constituye actualmente la reducción territorial del pueblo kiliwa. De cualquier manera, la posesión de Arroyo de León por parte de los kiliwa siempre ha resultado problemática, puesto que las autoridades no reconocen plenamente la posesión de la comunidad indígena. En los años de la migración desde Arroyo Grande, algunos grupos kiliwa se negaron a unirse a aquellas comunidades que se localizaban en el sur --y según las fuentes consultadas, esto provocó graves trastornos sociales--, y se refugiaron en la comunidad paipai de Santa Catarina, donde fueron asimilados culturalmente.
En la región de Arroyo de León, los kiliwa establecieron varios caseríos de pequeñas dimensiones. La presión ocasionada por la colonización del norte de Baja California ha ocasionado problemas entre la comunidad indígena, los mestizos y los intereses financieros interesados en las tierras que ocupan los primeros.

los kiliwa, habitaron en la península de Baja California. Se han encontrado algunos restos arqueológicos que permiten intuir que aprovechaban los recursos marinos y la escasa flora y fauna de la región para su subsistencia. Sin embargo, nada se sabe a ciencia cierta de su organización social o de sus vínculos con otros pueblos, como los oasisamericanos o los mesoamericanos.
Cuando los españoles llegaron a California y Nuevo México apenas unas cuantas líneas dedicaron sus cronistas al pueblo kiliwa, al que con frecuencia se confundió con los laymones y los cochimíes. Incluso, en su clasificación de las lenguas indígenas mexicanas, Manuel Orozco y Berra, en mitad del siglo XIX no distingue la lengua kiliwa. La campaña de evangelización entre los kiliwa (y en realidad, entre los pueblos californios, como los llamaron los españoles) tampoco tuvo una gran profundidad. Los jesuitas como Eusebio de Kinofracasaron, los franciscanos apenas dejaron rastros de su presencia en Baja California y los dominicos apenas tocaron tangencialmente a los kiliwa, desde las misiones asentadas en territorio paipai como Santa Catarina.

Debido a la discriminación de la que son objeto, los kiliwa han hecho un pacto de muerte dentro de su comunidad; este pacto declara que ninguna mujer kiliwa traerá un solo hijo más al mundo, acabando así con su sufrimiento para siempre.


Cultura



Vestido:
Trajes de manta bordados en colores muy vistosos.



LENGUA


Su lengua materna sea Ko lew, que se traduce como “hombre cazador”, “gente como nosotros” o “los que se van”.
La extinción de la lengua kiliwa es casi inminente. El fin de ese idioma, el más amenazado de los 20 en peligro de desaparecer en México, es una especie de tragedia lingüística que no sólo afecta la diversidad cultural de Baja California, su lugar de origen, sino de México y el mundo.
Con más de 5 mil años de antigüedad, del kiliwa quedan unos ocho hablantes de entre 43 y 89 años, aunque sólo cinco interac-túan mediante su idioma materno en la comunidad de Arroyo de León. Los demás están dispersos.

Pese a que algunos de esos últimos hablantes kiliwas -ahora considerados ''monumentos vivientes"- tuvieron hijos, nietos y hasta bisnietos, no les transmitieron el idioma materno debido a la discriminación cultural, la migración socioeconómica y otras causas.
En la suma de los múltiples factores que encierran la problemática de la agonía de la cultura kiliwa y de la extinción de su lengua.



RELIGIÓN
Sobre los kiliwa y sus prácticas religiosas la información disponible es mayor; veneran a la Luna como su dios principal, relacionándola con el origen de todo y cuya morada se señala en el mundo de los muertos; también honran a una deidad solar y cuatro divinidades menores, "los hermanos", representadas con figuras antropomorfas de madera. Las contadas festividades del santoral católico suelen celebrarse de acuerdo con su calendario ritual
La Piedra hechicera es para los únicos 54 kiliwas que integran esta etnia más milagrosa que la Virgen de Guadalupe o cualquier otro santo. Los "milagros" concedidos lo confirman, aseguran.
Lo reducido de su población no les resta fe hacia el montículo de piedras que hace unos 20 años presentaba un rostro humano, y que casi de inmediato fue destruido a mazazos por un grupo de cristianos que no toleraban esta costumbre que calificaron de "pagana".
"Es muy milagrosa y nos ayuda a resolver problemas, y nos da fuerza para seguir en nuestra lucha", afirma Virginia Espinosa, una de las 54 kiliwas que sobreviven en el estado.
No recuerda quién descubrió la pieza, sólo tiene memoria del cúmulo de favores y milagros que han trascendido en su etnia y que provocaron que otros indígenas nativos de Baja California -cucapás, pai pai, kumiais y cochimís- se sumaran a las ceremonias que le organizan de forma esporádica.

Artesanías

Los artesanos kiliwas, dominan el arte del trabajo con piel de res con el que elaboran vistosos alforjas que lo mismo sirven para guardar semillas, frutos secos o transportar provisiones a caballo, así como para complementar una decoración rústica.
 
Mieleras de quiote
Dinámica comercial
Es relativamente reciente la venta de mieleras al menudeo en ferias de artesanía indígena de los grupos étnicos de Baja California.

Medio ambiente
El maguey es parte del paisaje semidesértico de Baja California. Por carecer de inventarios de las poblaciones de magueyes, se desconoce si exista un impacto ecológico con el aumento en la producción de mieleras para la venta comercial.

Estatus
Alto, puesto que quedan pocos artesanos kiliwa. Dicha etnia se encuentra entre aquéllas con mayor riesgo de extinción, según la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI).


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